El tobillo se lesiona con frecuencia en actividades diarias laborales, deportivas y recreativas.
El tobillo, una articulación de tipo bisagra, recibe cargas enormes, especialmente en la carrera o en deportes con giro sobre la extremidad. Los esguinces del tobillo resultan de la torsión hacia dentro hacia fuera del pie, distendiendo o rompiendo los ligamentos de la cara interna o externa del tobillo.
El dolor de un esguince de tobillo es intenso y con frecuencia impide que el individuo pueda trabajar o practicar su deporte durante un periodo variable de tiempo. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, los esguinces de tobillo en la mayoría de los casos curan rápidamente y no se convierten en un problema crónico.