El síndrome subacromial se caracteriza por ser insidioso, progresivo y mecánico. No se presenta de repente, empieza con un dolor leve que con el tiempo desemboca en impotencia funcional y dolor agudo.
El dolor es sordo con sensación de fatiga, de aparición nocturna. Cuando los tejidos están en reposo el drenaje de la inflamación no se realiza correctamente y por eso aumenta el dolor. También aumenta si el movimiento es excesivo.