El dolor resultante de una ruptura de menisco, hace generalmente que la actividad cese de inmediato; en cambio, un esguince de ligamentos, permite que se continúe aunque con molestias. En la rotura, hay tumefacción, y la rodilla se bloquea con derrame; se produce la atrofia acelerada de cuádriceps.
En caso de que la ruptura sea total, el tratamiento se basa en la reducción de la traba primero, y la intervención quirúrgica después. Si se trata solamente de un pinzamiento, el tratamiento es conservador, a base de ejercicios isotónicos e isométricos para la reeducación del cuádriceps, y fisioterapia para irrigar y normalizar la zona afectada.
En la lesión de ligamentos, los pasos a seguir en cuanto a la recuperación, son similares a los que se llevan a cabo en caso de un esguince de tobillo. Hielo, reposo las primeras 72 hs., y luego se empieza el tratamiento de fisioterapia.