El frío intenso se ha visto efectivo en el tratamiento de los papilomas. El nitrógeno líquido y el dióxido de carbono, son los más utilizados para congelar la verruga destruyendo la lesión.
El dióxido de carbono se aplica con un terminal en forma de lápiz o pistola.
Aunque es un método efectivo, lo es menos para Papilomas muy grandes o en mosaico.