La causa más frecuente es el corte erróneo del lateral de la uña. Cuando la uña duele lo primero que se suele hacer es cortar la esquina con lo cual se traslada esa esquina más atrás que al crecer se va a clavar cada más.
Otra causa es la forma de pisar. Si una persona tiene mucha pronación (Al andar pisa mucho al final del paso con la parte interna y con el dedo gordo), está provocando mucha presión en la uña del 1º dedo, clavándose la uña.
La sudoración excesiva hace que la piel se debiliten y favorece que la uña se clave.
El calzado con la puntera muy estrecha provoca presión en el lateral del 1º dedo favoreciendo que la uña se clave.